Superar tus propios límites es estupendo. Pero poner algunos también lo es. Henrik Edberg cuenta que antes veía los límites como algo negativo y que hoy los usa para hacerse las cosas más fáciles y lograr más. Estas son sus cinco formas.

1. Suelta lo irrelevante

Pregúntate cuáles son las cosas más importantes de tu vida y cuáles las menos importantes, y busca cómo dejar lo que en realidad no importa. Habrá resistencia: aun un cambio para mejor altera el orden al que estás acostumbrado. Pero para hacer espacio a lo nuevo o a más de lo mejor, algo tiene que irse. No puedes trabajar cada vez más rápido.

2. Pon límites a las revisiones diarias

Edberg revisa bandejas de entrada, redes y estadísticas de su sitio temprano y una sola vez al día. El alivio es inmediato: la mente se llena menos de pensamientos que dan vueltas, piensas con más claridad y te sientes más relajado. Su sugerencia: adáptalo a tu manera y pruébalo una semana.

3. Pon límites de tiempo a las decisiones pequeñas

Si debes hacer ejercicio, una llamada o probar algo nuevo, en cuanto lo piensas, decide en segundos y ponte en movimiento. Esperar unos minutos crea dudas y excusas innecesarias, y la carga mental que se acumula durante semanas gasta mucha energía.

4. Pon límites de tiempo a las tareas

Edberg se fijó 15 minutos diarios para usar Twitter. Al principio sintió resistencia, pero con el tope se volvió más divertido y le ayuda a no pasar demasiado tiempo ahí. Un límite pequeño sirve para empezar algo cada día o para reducir lo que te quita más tiempo del que quieres.

5. Pon un límite a los compromisos

Di que no. Estirarte un poco puede ser bueno; sobreexigirte, no. Conoce tus límites para sacar las cosas adelante y disfrutar la vida, y busca un equilibrio en el que hagas lo más importante y te sientas bien con tu vida, sin agotamiento y sin resultados mediocres.

Este artículo se basa en el documento original: 5 formas de usar límites para disfrutar más tu vida hoy