Hay tareas que no se te antojan: una llamada donde puedes recibir un no, un informe pendiente, los platos, el gimnasio. La vida es así. La pregunta es qué haces cuando llega el momento: te levantas de la silla o lo dejas para otro día.
Henrik Edberg reconoce que hace un poco de ambas cosas, pero ha encontrado tres pasos que mejoran mucho su constancia, algo clave para cualquier tipo de éxito.
Paso 1: acéptalo
Cuando sientes resistencia, el instinto es empujarla lejos. Edberg propone lo contrario: aceptar que está ahí. Repítete: «Así me siento ahora mismo y lo acepto».
Suena contradictorio, hasta parece rendirse. Pero al dejar de pelear con el sentimiento le quitas la energía emocional que lo alimenta, y pierde velocidad como un auto sin combustible. Muchas veces se debilita tanto que sale de tu foco y desaparece.
Paso 2: lista lo positivo
Cuando no tienes ganas, es fácil quedarte viendo solo lo malo: que es trabajo duro, que puede doler o salir mal. Para motivarte necesitas cambiar aquello en lo que te enfocas. Escribe, en papel, en tu computadora o en tu cabeza, lo bueno de terminar esa tarea: beneficios, oportunidades.
Si cuesta arrancar, hazte preguntas que te den fuerza:
- ¿Qué tiene de genial esta situación?
- ¿Cuál es la oportunidad oculta aquí?
Casi siempre hay algo positivo, ya sea una lección sobre ti y tu mundo o una oportunidad que ves cuando miras las cosas de la manera correcta.
Paso 3: solo hazlo
Con la resistencia reducida y más motivación, llega el momento de actuar. Aquí está la trampa: es tentador volver a pensar y darle vueltas. Pero si lo haces, regresas al punto de partida y vuelves a cuestionar y a ver lo negativo.
Por eso Edberg, cuando llega a este punto, deja de pensar, levanta el cuerpo de la silla y lo hace.
Lo que queda
Las frases con las que abre el texto resumen la idea: la persona exitosa hace lo que a otros les disgusta, y su desagrado queda subordinado a la fuerza de su propósito (E. M. Gray); la disciplina es el puente entre las metas y los logros (Jim Rohn).
Este artículo se basa en el documento original: Cómo hacer algo aun cuando no tienes ganas



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