Randy Pausch escribió estos consejos en 1998 para su curso Construyendo Mundos Virtuales en la Universidad Carnegie Mellon, donde estudiantes de distintas culturas tenían que trabajar en equipo. Siguen funcionando para cualquier grupo.
Antes de empezar
- Conoce a la gente como se debe. Presentaciones, datos de contacto, cómo se pronuncia cada nombre y en qué horarios se puede llamar.
- Encuentra lo que tienen en común. Casi siempre hay algo, incluso el clima, y desde ahí es más fácil abordar las diferencias.
- Cuida las condiciones de la reunión. Superficie para escribir, lugar tranquilo y cálido, nadie con hambre, frío o cansancio. Si se puede, una comida: suaviza la reunión.
Durante el trabajo
- Deja que todos hablen, aunque pienses que dicen una tontería. Cortar a alguien es de mala educación y hablar más fuerte o más rápido no mejora tu idea.
- Deja los egos en la puerta. Etiqueta las ideas por lo que describen, no por quien las propuso: «la historia del puente del troll», no «la historia de Jane».
- Elógiense. Hasta la peor idea tiene algo positivo; empieza por ahí y después plantea las objeciones.
- Ponlo por escrito. Quién es responsable de qué, y para cuándo. Reuniones por correo y copia a todo el grupo, siempre.
Cuando se complica
- Sé abierto y honesto. Habla de los problemas en cuanto aparezcan y sé indulgente con los errores.
- Evita el conflicto a toda costa. Con el estrés, un descanso corto; pide perdón aunque pienses que la culpa fue de otro, porque para pelear se necesitan dos.
- Plantea las alternativas como preguntas. En lugar de «pienso que deberíamos hacer A, no B», pregunta «¿y si hiciéramos A en lugar de B?». Así la gente aporta en vez de defender una sola opción.
Este artículo se basa en el documento original: Consejos para trabajar exitosamente en un grupo



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