Vivir tu verdad es crear activamente la vida que deseas. Quien lo hace suele sentir más alegría que dolor y más expansión que contracción, y vive con propósito: cuanto más cerca está de lo que es cierto para él o ella, más cerca está de cumplir el papel que vino a desempeñar. Este documento reúne diez hábitos de esas personas.
Cómo se relacionan con los demás
- 1. Las opiniones ajenas no las sacan de su rumbo. Escuchan la crítica y el cuestionamiento sin desviarse, porque están sintonizadas con su centro.
- 2. Ven con compasión el punto de vista de otros. Se interesan en conocer a la persona más que en justificar lo que piensan.
- 3. No necesitan que estén de acuerdo con ellas para sentirse seguras. Aceptan que la verdad puede ser individual y subjetiva.
- 10. No juzgan. Entienden que cada quien está en su propio viaje y que juzgar y condenar no ayuda a nadie.
Cómo se relacionan consigo mismas
- 4. Toman sus propias decisiones. Piden ayuda, escuchan a quienes respetan y eligen desde dentro.
- 5. Se hacen responsables. Saben que siempre tienen una elección y que lo que les pasa se basa en lo que decidieron; no juegan la carta de la víctima ni ponen excusas.
- 6. No ceden en lo que necesitan. Crean un entorno armonioso donde sus necesidades se satisfacen, sin disculparse y sin hacer de mártires, porque sacrificarse por otros no ayuda a la larga.
- 7. Entienden que cuidarse no es egoísmo. No se puede dar desde una copa vacía; llenan la suya cada día y dan mejor.
- 8. Dedican tiempo a sintonizarse consigo mismas. No se puede caminar en tu verdad si no sabes cuál es, y un rato diario de contemplación tranquila lo permite.
- 9. Nutren y cuidan su cuerpo. Lo ven como una máquina finamente afinada y cuidarlo es un acto de amor propio.
El texto cierra con una pregunta para ti: ¿te identificas con alguno de estos puntos, y conoces a alguien que viva su vida más auténtica?
Este artículo se basa en el documento original: 10 hábitos de las personas que viven su verdad



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