Muchas personas se pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que va a cambiar tu vida: ¡nadie te ha ofendido!

Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales, son imaginarias. Si esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido: son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo las que fueron violadas.

El inventario negativo

Las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida coleccionan experiencias -padres, amigos, parejas- y las almacenan en su interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda que las positivas. Cuando conoces a alguien nuevo, sacas una experiencia de ese inventario, te pones sus lentes, y ves a la nueva persona a través de ellos. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas.

Nadie te pertenece

Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron: "¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos."

Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o tu pareja te pertenecen. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Solo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir. Las personas son un río caudaloso -cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir.

¿Cómo puedo perdonar?

Este es apenas un resumen. El ensayo completo -con los nueve pasos para perdonar de verdad- está publicado como documento en chazaro.com/docs/posted/el-habito-de-sentirte-ofendido.php.