Frente a la variedad y el atractivo visual de las redes sociales, el correo electrónico puede parecer una herramienta anticuada, algo de otra época del internet. Esa percepción pasa por alto lo que realmente distingue a un canal de comunicación: quién lo controla. Y en ese punto específico, el correo tiene una ventaja que ninguna red social ofrece.

El problema: dejar todo el contacto con el cliente en manos ajenas

Cuando un negocio concentra todo su esfuerzo de comunicación en redes sociales, está construyendo esa relación sobre un espacio que no controla. La plataforma decide cómo y a quién le muestra el contenido; el negocio solo publica y espera.

Cómo se hace sin este canal

Es común que un negocio invierta todo su esfuerzo de contacto en redes sociales sin nunca construir, en paralelo, una lista propia de contactos por correo electrónico de las personas que ya mostraron interés real en él.

Los riesgos de no tener un canal propio de contacto

Cómo ayuda el correo electrónico como canal

El correo es, en esencia, un canal que el negocio controla directamente: no depende de que un sistema externo decida mostrar el mensaje o no, llega a quien se suscribió, cuando el negocio decide enviarlo. Permite además una comunicación más detallada y personalizada de lo que cabe en un formato corto o visual, y funciona particularmente bien para mantener la relación con quien ya es cliente, no solo para atraer a alguien que todavía no conoce el negocio.

Qué buscar al construir este canal

El correo electrónico no reemplaza a las redes sociales elegidas con criterio: las complementa, cubriendo justo lo que ellas no pueden ofrecer, que es un canal propio y directo. Ambos encajan como piezas distintas dentro de una estrategia de marketing digital bien enfocada, cada una cumpliendo la función para la que sirve mejor.

Conclusión

El correo electrónico no es un canal del pasado, es el único canal de comunicación digital que un negocio controla completamente sin depender de las reglas de una plataforma externa. Actualmente existen muchas alternativas en el mercado para gestionar una lista de contactos y enviar comunicación de forma ordenada, así que la barrera para aprovechar este canal es, sobre todo, de criterio: construirlo con paciencia y respeto por quien decidió suscribirse.

Lecturas relacionadas