Ser capaz de ver tus puntos ciegos es una de las lecciones más importantes de la vida, y el autor propone aprenderla de un pavo. Todos los días nacen pavos en las granjas y aprenden que los seres humanos les dan de comer. Se vuelven agradecidos y confiados, hasta que llega un día que no estaba en su experiencia.

El problema de asumir que el pasado será igual que el futuro

Quien vive suponiendo que mañana repetirá ayer no está consciente de lo que no sabe, y esos puntos ciegos pueden sorprenderlo antes de que entienda lo que pasó.

Dos ejemplos

Conclusión

Es muy tonto quien cree que conoce las reglas del juego solo porque aún no ha perdido. La vida no trae etiquetas de advertencia, así que tus puntos ciegos son tu responsabilidad, y la mayoría de la gente no se entera de que los tiene hasta que es demasiado tarde.

Este artículo se basa en el documento original: Puntos ciegos: lo que puedes aprender de un pavo