La persona en busca de la relación perfecta es una tonta que ni siquiera sabe lo que está buscando. Todos tienen una idea en su mente de lo que es una relación perfecta, aun así, nadie parece ser capaz de hallarla. Considera por un momento cuanta gente hay en este planeta y cuántos posibles pares de parejas son. Con este casi incomprensible número de posibilidades ¿por qué ninguna de estas es una pareja perfecta?

Si le preguntas a una pareja que ha estado casada por 40 años si tienen una relación perfecta, te dirán que no. Si les preguntas si tienen una relación exitosa, te dirán que sí. La diferencia está en la psicología evolutiva: no hemos evolucionado para tener relaciones sin dolor, hemos evolucionado para producir la descendencia más fuerte posible, y eso requiere cierta cantidad de tensión.

Una de las cosas que aprenden los niños es a no tocar las estufas calientes. Ese dolor no está diseñado para hacerte sentir bien -está diseñado para ayudarte a sobrevivir. De la misma forma, la tensión en una relación no es un defecto a eliminar, sino una prueba que ambas partes superan, una y otra vez.

Es por esto que el sexo de reconciliación es tan bueno tras una pelea: la mujer se ha probado a sí misma como fuerte al probar al hombre, y el hombre se ha probado a sí mismo fuerte al haber lidiado con ello. La evolución los recompensa con placer porque se saben fuertes el uno al otro.

Esto no es una invitación a buscar relaciones llenas de dolor -sería como decirle a un niño que siga quemándose con la estufa. Se trata de ver las cosas como son: no se trata de prevenir el conflicto, sino de saber cómo lidiar con él.

Artículo completo, con la reflexión íntegra de Drawk Kwast: chazaro.com/docs/posted/relacion-perfecta.php