Posturas invertidas: cómo acercarse sin lastimarse

Leticia Mijares

2 min de lectura

  • parada de manos
  • posturas invertidas
  • seguridad

Las posturas invertidas son llamativas pero exigentes. Qué precauciones tomar, cómo progresar con la pared y por qué no son necesarias para una buena práctica.

Una postura invertida es aquella en la que la cabeza queda por debajo del corazón o de las caderas: la parada de manos, el equilibrio sobre antebrazos, la postura sobre la cabeza o la vela. Se ven impresionantes, pero piden fuerza, técnica y paciencia. No son necesarias para tener una práctica completa: el perro boca abajo y las flexiones hacia adelante ya aportan muchos de sus beneficios.

Antes de intentarlas

  • Aprende con una persona calificada, no solo con fotos o videos.
  • Calienta hombros, muñecas, cuello y core.
  • Prueba en un espacio libre, con un tapete antiderrapante y una pared firme.

Quién debe consultar antes

Conviene preguntarle a tu médico si tienes presión arterial alta, problemas de cuello o columna, glaucoma u otros problemas oculares, antecedentes de mareos o desmayos, o si estás embarazada. Algunas personas deben evitarlas.

Progresión sensata

  1. Fuerza de base: planchas, perro boca abajo, puente de glúteos.
  2. Pies en la pared en forma de "L": manos en el suelo y pies apoyados en la pared a la altura de las caderas.
  3. Subir un pie a la vez hacia la pared, sosteniendo unos segundos y bajando con control.
  4. Antebrazos y manos: alterna entre ambos; el cuello debe mantenerse largo y sin cargar el peso de la cabeza al principio.
  5. Salida controlada: aprende primero a bajar. Caerte no es un plan.

Señales para detenerte

Presión en la cabeza o los ojos, mareo, dolor en cuello, hombros o muñecas, o falta de aire. Baja con calma y descansa en postura del niño.

Constancia, no prisa

Es normal que una postura invertida tarde meses en sentirse estable. Celebrar cada pequeño avance (un pie en la pared, un segundo más) sostiene la práctica sin presión.

Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de la salud.

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