
Dos ejercicios de respiración sencillos y seguros para empezar, qué significa pranayama y qué precauciones conviene tener antes de ir más lejos.
En el yoga, la respiración no es un detalle: es una de sus bases. El término pranayama se compone de prana, que la tradición describe como energía vital, y ayama, que alude a extender o regular. En la práctica cotidiana, significa algo muy concreto: prestar atención a cómo respiras y aprender a hacerlo con más calma.
Antes de empezar
Siéntate con la espalda larga, en una silla o en el suelo, y haz las pruebas en un lugar tranquilo. Respira siempre por la nariz salvo que se indique otra cosa. Si sientes mareo, ansiedad o falta de aire, vuelve a respirar normal: ninguna técnica merece que te fuerces.
1. Respiración diafragmática
Es la base de todas las demás.
- Coloca una mano en el abdomen y otra en el pecho.
- Inhala lento por la nariz y deja que el abdomen se expanda hacia afuera; el pecho se mueve poco.
- Exhala despacio y deja que el abdomen regrese.
- Repite durante uno o dos minutos, sin forzar el ritmo.
2. Respiración alterna suave (nadi shodhana)
- Con la mano derecha, dobla los dedos índice y medio hacia la palma.
- Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar e inhala por la izquierda.
- Cierra la izquierda con el anular, abre la derecha y exhala por ella.
- Inhala por la derecha, cambia y exhala por la izquierda: eso es una vuelta.
- Haz entre cinco y diez vueltas, sin retener el aire.
Qué puedes esperar
Muchas personas refieren sentirse más calmadas después de practicar respiración consciente. Los estudios sobre efectos específicos son variados, así que conviene tomarla como una herramienta de atención y relajación, no como un tratamiento.
Precauciones
- Las técnicas con retención del aire o respiraciones muy rápidas deben aprenderse con un instructor.
- Si tienes hipertensión, problemas respiratorios o cardiacos, o estás embarazada, consulta antes con tu médico.
- Menos es más: cinco minutos bien hechos valen más que veinte forzados.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de la salud.
