Yoga para dormir mejor: una rutina suave de noche

Leticia Mijares

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Diez a quince minutos de posturas suaves y respiración lenta antes de acostarte. Una rutina sencilla para soltar el día, sin prometer curas.

Después de un día largo, el cuerpo y la mente no se apagan con un interruptor. Una rutina breve y repetida cada noche le avisa al organismo que es hora de bajar el ritmo. No es un tratamiento para el insomnio, pero muchas personas la encuentran útil como ritual de cierre.

Preparación (2 minutos)

Baja la luz, aleja el celular y ponte ropa cómoda. Un tapete o una cobija sobre la cama bastan.

La secuencia (10 a 15 minutos)

  1. Postura del niño (1–2 min): rodillas separadas, frente al suelo o sobre un cojín, brazos relajados.
  2. Gato–vaca lento (1 min): a cuatro apoyos, mueve la columna al ritmo de la respiración.
  3. Torsión suave acostado (1 min por lado): boca arriba, deja caer las rodillas flexionadas a un lado y mira al lado contrario.
  4. Piernas arriba contra la pared (3–5 min): glúteos cerca de la pared y piernas apoyadas. Si te resulta incómoda, déjala fuera.
  5. Relajación final (3–5 min): boca arriba, brazos al lado del cuerpo, ojos cerrados.

Respiración para cerrar

Inhala contando hasta cuatro y exhala contando hasta seis, sin forzar. Una exhalación un poco más larga que la inhalación suele sentirse tranquilizante. Repite unos minutos.

Precauciones

  • Si tienes glaucoma, hipertensión no controlada, reflujo marcado o estás embarazada, consulta antes de poner las piernas arriba.
  • Si el insomnio es frecuente o te afecta durante el día, consulta a un profesional: puede haber causas que valga la pena atender.

Otros hábitos que ayudan

Horarios regulares, cenar ligero, reducir pantallas una hora antes de acostarte y un cuarto oscuro y fresco suelen aportar más que cualquier postura aislada.

Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de la salud.

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